Disc de la setmana: “Oriol Perucho”

portada Oriol Perucho

http://www.elpunt.cat

“Peruchísimamente suyo, Oriol Perucho vivió sus dos pulsiones vitales, la libertad y la música, con la disciplina del monje que se encierra en la cartuja y se aparta de lo mundano. Lo decía todo de ese modus vivendi la estancia que habitaba solitario, pues no otra cosa sino un tabuco de apenas una pieza le servía de hogar; un local rectangular apostado a un flanco de la rampa de un garaje. Libros y discos lo atestaban, y en el centro, presidiéndolo como lo había hecho con su existencia, reinaba una batería que reducía a subsidiario cualquier otro elemento o enser. En sus parches estaba curtida toda una vida, ya que mayormente la dedicó a explorar y descifrar ese instrumento. Tampoco fue un baterista al uso. Enemigo de la fatuidad virtuosista, su percutir batía sensual y sutil, cinemático dirían unos, aunque otros preferimos atribuirle propiedades literarias. Perucho escribía con la batería: conjugaba verbos, construía oraciones, acentuaba y entrecomillaba, forjando una sintaxis propia con la que contribuyó a narrar alguno de los más destacados episodios del experimentalismo barcelonés de las cuatro últimas décadas.

Caja de cuatro CDs y un DVD, “Oriol Perucho” (2017) es fundamentalmente el rendido recordatorio de los muchos amigos a los que subyugó con su peculiar bonhomía y humor, irritándolos también con su perfeccionismo e idiosincrasias más pendejas. Amigos que recolectó a su paso por PERUCHO’S, TROPOPAUSA, KONIEC, MOISÉS MOISÉS, BEL CANTO ORCHESTRA, Les Anciens, etc. Muestras grabadas de casi todas esas formaciones y de colaboraciones varias quedan recogidas en el CD adjunto, “Bonus Tracks” –con once temas registrados en el período 1977-2016–, al documental “Oriol Perucho In Memoriam” de Martí Sans, en el que varios de esos camaradas de goces y fatigas, presentes asimismo en un inestimable libreto, rememoran su persona y obra.

De esta última, la que realizó en solitario se apodera de las restantes tres quintas partes del cofre, con facsímiles del tríptico formado por “Insultó, le multaron y dejó de comer” (1992), “Zapping CD” (1994) y “Así pasan 45 min” (1999), los tres álbumes que grabó a su nombre arropado por prácticamente el directorio al completo de las vanguardias barcelonesas habidas entre 1971 y 2016. En ellos, las demiúrgicas capacidades de Perucho para catalizar esas corrientes implementan un ingenioso, imaginativo e irreductible discurso subjetivo; fascinante crisol de un eclecticismo imposible de catalogar. Como lo era uno de los personajes más humildes y no obstante carismáticos, relevantes, de la historia musical reciente de Barcelona.” JAIME GONZALO, Rockdelux (5/2/2018)